viernes, 18 de septiembre de 2026

Tecnología

Científicos experimentan con alcalinización oceánica para capturar dióxido de carbono

Investigadores han vertido una solución de hidróxido de sodio en el mar para probar si puede aumentar la capacidad del océano de absorber CO2 atmosférico.

Redacción La Brújula
Foto: xataka.com.mx

Un grupo de científicos ha iniciado una serie de pruebas experimentales en aguas oceánicas consistentes en la liberación controlada de miles de litros de una solución de hidróxido de sodio, comúnmente conocida como soda cáustica. El objetivo de este proyecto es evaluar la viabilidad de la alcalinización oceánica artificial como un mecanismo para mitigar el calentamiento global, aprovechando la capacidad natural del mar para retener dióxido de carbono. Este experimento busca contrarrestar la acidificación que sufren los ecosistemas marinos debido a la creciente absorción de gases de efecto invernadero desde la atmósfera.

El proceso se fundamenta en alterar la química del agua marina mediante la adición de sustancias alcalinas, lo que teóricamente permite que el océano absorba mayores cantidades de CO2 sin disminuir drásticamente su pH. Los investigadores señalan que esta técnica podría funcionar como un antiácido a escala planetaria, estabilizando las condiciones químicas del agua. La iniciativa se encuentra en una fase de monitoreo constante para determinar si el impacto químico local es controlable y si el carbono capturado permanece efectivamente almacenado en las profundidades.

Aunque los resultados preliminares son objeto de estudio, la comunidad científica internacional observa con cautela los efectos secundarios a largo plazo en la biodiversidad marina. Las autoridades ambientales en diversas regiones costeras han enfatizado la necesidad de realizar evaluaciones de impacto profundo antes de considerar cualquier escalamiento de esta tecnología en aguas territoriales. En México, especialistas vinculados a instituciones académicas vigilan estos desarrollos, subrayando que la intervención tecnológica en el océano debe ser evaluada estrictamente bajo protocolos de sostenibilidad.

La propuesta de geoingeniería se enfrenta a retos logísticos y regulatorios considerables, incluyendo el transporte y la dispersión segura de las sustancias químicas en mar abierto. Los defensores del proyecto sostienen que, ante la urgencia climática, estas medidas podrían ofrecer un respiro a los ecosistemas más vulnerables. Por otro lado, diversos sectores académicos sugieren que estas soluciones no deben desviar la atención de la reducción obligatoria en las emisiones de carbono de origen industrial.

cambio climáticocienciaocéanosmedio ambientegeoingeniería