sábado, 5 de septiembre de 2026

México

El estancamiento de la productividad factorial total limita el crecimiento económico mexicano

La baja productividad factorial total se consolida como un obstáculo estructural para el desarrollo económico de México en este 2026.

Redacción La Brújula
Foto: eleconomista.com.mx

La economía mexicana enfrenta en agosto de 2026 un desafío estructural persistente: el estancamiento de la productividad factorial total (PFT). Este indicador, que mide la eficiencia con la que los factores productivos, como el capital y el trabajo, se combinan para generar valor, muestra señales de debilidad que explican gran parte del crecimiento moderado observado en los últimos trimestres.

Especialistas coinciden en que la PFT no ha logrado repuntar debido a una combinación de factores que incluyen rezagos en la adopción tecnológica, una infraestructura deficiente en diversas regiones del país y la prevalencia de una amplia brecha entre el sector exportador de alta eficiencia y la economía informal. Mientras que las industrias integradas a las cadenas globales de valor mantienen niveles competitivos, otros sectores productivos nacionales operan con rendimientos significativamente menores, lastrando el promedio nacional.

El Banco de México ha señalado reiteradamente que, sin un incremento sostenido en la eficiencia de los procesos productivos, las tasas de crecimiento potencial del Producto Interno Bruto permanecerán limitadas. La falta de inversión en innovación, junto con la necesidad de una mayor capacitación laboral, son puntos críticos que las autoridades económicas deben atender para revertir esta tendencia.

Por su parte, desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se han planteado propuestas enfocadas en incentivar la competitividad mediante estímulos fiscales y una mayor articulación con el sector privado. El objetivo es que las empresas, particularmente las pequeñas y medianas, logren integrar mejores prácticas operativas y tecnológicas que faciliten un salto cualitativo en su producción diaria.

En última instancia, el dinamismo económico depende de una transformación integral que vaya más allá del consumo interno y las remesas. La apuesta actual se centra en fomentar un ecosistema donde la productividad sea el eje del desarrollo, permitiendo que la economía mexicana aproveche mejor sus capacidades instaladas y fortalezca su posición en el mercado internacional frente a la competencia global.

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